DIETA BÁSICA SANA

Los principales componentes de una dieta básica son: proteínas, grasas, minerales, vitaminas, hidratos de carbono y fibra.
La mayoría de alimentos contienen muchos nutrientes en proporciones variables, así que una dieta variada nos aportará un buen equilibrio, para conseguirlo la proporción debe ser: 15% proteínas, 55% hidratos de carbono y 30% grasas.

PROTEÍNAS.
Están formadas por aminoácidos, moléculas utilizadas en la formación y reparación de las células y en la regulación del metabolismo.
De los más de 22 aminoácidos que contienen, 8 son esenciales en nuestra dieta.

GRASAS.
Proporcionan las células que nos aíslan del exterior y que dan forma al cuerpo y facilitan el metabolismo.
Están formadas por ácidos grasos saturados, poliinsaturados y monoinsaturados.
Una alimentación variada proporciona un buen equilibrio de grasas, una alimentación alta en grasas saturadas incrementa la acumulación de colesterol en las arterias.

MINERALES.
Participan en la formación y mantenimiento de huesos y dientes, controlan la composición de los fluidos corporales y las células y liberan energía. Se dividen en tres grupos:

  • Macroelementos, los que el organismo necesita en mayor cantidad (su medición se realiza en gramos): sodio, potasio, calcio, fósforo, magnesio, cloro y azufre.
  • Microelementos, que se necesitan en menor cantidad (medición en miligramos): hierro, flúor, yodo, manganeso, cobalto, cobre y zinc.
  • Oligoelementos o elementos traza, que se precisan en cantidades pequeñísimas (medición en microgramos): silicio, níquel, cromo, molibdeno y selenio.

VITAMINAS.
Son esenciales para el desarrollo normal de los procesos químicos corporales.
Todas ellas son proporcionadas por los alimentos, por eso es fundamental una dieta equilibrada y variada, si bien la vitamina D se origina por la acción de la luz solar ultravioleta sobre la piel y la vitamina K es producida por microorganismos intestinales.

HIDRATOS DE CARBONO.
Los hidratos de carbono constituyen la principal fuente de energía en nuestro organismo y son la base de la pirámide de alimentación.
Tienen una doble función, la energética (los carbohidratos funcionan como reserva energética) y la reguladora (la celulosa -fibra alimentaria- se encarga de regular el tránsito intestinal).
Existen dos tipos de hidratos de carbono:

  • Azúcares o carbohidratos de asimilación rápida.
  • Almidones o féculas.

 

© FanFood. Alimentación sana y divertida. Isabel martínez. Nutricionista.